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Fotos históricas de Huracán

Huracán campeón de 1925

Todo bien con el Globo campeón pero veamos los detalles...
1 y 2 - O uno tiene las piernas cortas o el otr
o la cintura muy alta...
3 - El arquero tiene panza?
4 - Caripela mezcla de Frankestein con Largo de
Los locos Adams...
5 - Delantero fashion... q pose!



Huracán campeón de 1928

Miren la mascota del equipo, abajo a la derecha. Esta nena creció, se dejó el pelo largo y se me
tió en el pozo gente! (Como no vamos a tener esta mala suerte eterna!!!!).


Huracán campeón de 1973

Desafío a encontrar una foto de algún campeón argentino más bizarra.
De derecha a izq.: La cara del Coco Basile cual Bambi, Avallay y su risa boba, un colado!?, Babington apoyándose a Larrosa, éste tocándole el bulto a Brindisi con cara de "Que hacés boludo", además de tener una pierna de futbolista y otra de... oficinista?!

Cerrando, la cara de
Menotti como diciendo: "Me voy a la mierda antes que se arme más quilombo".

Para los que solo vieron a Messi



Los grandes goles de
Maradona son fáciles de encontrar para ver.


Su "otra" magia, compilada, abruma.

Como decía en el título, para los que son muy jóvenes y solo vieron en acción a Messi...


Se retira Martín Palermo

Hoy fue el último partido en cancha de Boca de una leyenda, un 9 mitológico y rubio llamado Martín Palermo. O El Titán, o el optimista del gol simplemente. Leyenda en un club donde es muy difícil serlo.
En lo personal, único jugador que me hizo llorar de emoción en un partido. Y ahora también lo logró en su homenaje. Además dicen que es muy buen tipo, casi que sería una exageración...
Poco queda decir de todo lo que brindó como futbolista con la camiseta de Boca en muchos años, y con la de la selección en pocos y emocionantes partidos (gracias ello solo a él). Un jugador en verdad inolvidable. Gracias por todo...

Solo queda decirte
salud
Martín!

y muy buena vida!


Riquelme está felí



Y sí, alguna vez lo iba a estar.
Genial comercial de Pepsi con el 10 Román
y su eterno adorador Horacio Pagani.

Las malas lenguas dicen que se lesionó en el
último pasito de baile a lo Travolta.

El genio de la existencia universal!

VARALLO

Se fue un mito, el mayor goleador de Boca hasta la llegada de Martín Palermo, el señor Pancho Varallo que con sus 100 años, era el único sobreviviente de la final del mundial del 30' entre Argentina y Uruguay.

Hincha reconocido de Gimnasia de la Plata y con medio corazón en la Boca, un grande de nuestro fútbol. Hasta siempre cañoncito!


El otro día le ganamos a Vélez sí, pero los de Liniers son un equipo cagón en la Bombonera. Casi, casi un trámite. Al psicólogo muchachos...

Se podría festejar y elogiar la actitud del equipo, las ganas de
Battaglia y el gol de Viatri que nunca falta. También la salvada en el último minuto de Luchetti je, pero se espera más del equipo representativo argentino mundialmente.

PALERMO EN EL GRAN DT



Otra genialidad creativa de la televisión argentina.

Propaganda del juego Gran D.T. con el titán
Martín Palermo de protagonista, simulando la escena cumbre de la romántica Titanic junto a un hincha de ... River
.



ROMÁNTICOS

Firmó contrato el mejor refuerzo del fútbol argentino:

Juan Román Riquelme...


"Estoy felíz porque voy a estar mucho tiempo en mi club".

SIN EL 10




Y se va con él la única persona del fútbol argentino con la espalda gigante para soportar lo que sea, el último gran, gran, ídolo de verdad que nos queda. El más grande...

Hasta la vuelta, querido barrilete cósmico...


RENÉ HOUSEMAN Y EL DÍA DEL AMIGO







El 19 de Julio es el día de nuestro prócer, del superhéroe más querido por todos los que nos consideramos hinchas quemeros, el cumpleaños de
René Orlando Houseman y en concordancia con el día del amigo (el 20), una coincidencia que a nosotros no se nos antoja para nada azarosa. Que mejor amigo de la pelota, del fútbol, de la mística...

Y el Loco, René, el hueso como le decían, también es una referencia de este mismo blog por su propios sentimientos.

Porque como casi todos nosotros, los futboleros, lloraba de n
iño con las derrotas de su equipo, y ese equipo no era otro que... Boca Juniors.

Sí, el mejor wing derecho de la historia del fútbol argentino (solo comparable con Corbatta para ser honestos con los que dicen que lo vieron jugar) era bostero de chico para luego ir ganando su corazón el verdiblanco de su equipo de barrio Excursionistas y los colores de su equipo adoptivo de corazón, el globito de parque de los patricios.


Jugó en muchos equipos y hasta fue campeón mundial en el 78. Pero quién puede dudar de que él es un emblema y representa el buen juego característico de Huracán, siendo quizás el mayor ejemplo viviente que exista.

Así que desde este blog con corazón partido, te deseamos René un muy feliz cumpleaños.



"Para mí, que lo vi de cerca y lo disfruté en miles de entrenamientos, René estuvo a la altura de Pelé y Maradona.
Era un mago, no repetía nunca. Siempre estrenaba una gambeta nueva.
"
Carlos Babington






Mané Ponce y el Hueso...

LO QUE GENERAN MARADONA Y PALERMO EN AMERICA

Malditos argentinos: me sacaron las lágrimas

Por Víctor Fernández G.
vfernandez@vueltaenu.co.cr

No importa que sea el goleador histórico de Boca, el ídolo, el referente. Cuando de jugar con la sele se trata, Martín Palermo se la pela.La anterior es una idea tan compartida como injusta, dado que el rubio veterano hacía rato que había desaparecido de la albiceleste, castigado tras protagonizar la pelada más grande de todos los tiempos para un delantero: botar tres penales en un mismo partido.

Aquel episodio fatídico desterró a Palermo de la selección argentina, por lo que debió conformarse con sumar goles por docenas con Boca. Ídolo local, sin salir de la Bombonera.Luego llegó Maradona al frente del equipo nacional y, como es su costumbre, hizo lo inaudito, lo insospechado, lo risible: resucitar a Palermo.

En un equipo encabezado por dios en la tierra –Lionel Messi– y con depredadores de porteros como Milito, Tevez, Higuaín y Agüero, Palermo es una anomalía, un bicho raro, un antojo, un chiste, un capricho del caprichoso Diego Armando... y en buena hora que Maradona hace lo que le da la gana.

Mientras que la mayoría de los técnicos en el Mundial africano destellan elegancia, clase, buen vestir, gusto y decencia, Maradona es un corrientazo, un hincha metido en un traje entero que se quiere reventar. Con aretes y pelo a la taxista, el Diego es el entrenador más divertido de la cita, ese al que los aficionados pagan por ver tanto, o incluso más, que a su equipo.

Maradona llegó a Sudáfrica y disparó tieso y parejo: se cagó en Platini y Pelé; endiosó más a Messi; humilló a los coreanos con un inesperado taquito; besó y nalgeó a todos sus pupilos para decir más tarde que a él lo que le gustan son las mujeres, brincó como un enano... pues es un enano.Y hoy, con su equipo más que clasificado y sin nada que perder, Diego se salió con la suya: mandó a llamar a Milito y en su lugar metió a Palermo, sí, al roco de Palermo.

Cuando lo vi entrar a la cancha no pude evitar una risa de satisfacción, involuntaria pero sincera: ahí estaba jugando, por primera vez en un Mundial, el artillero insigne del fútbol argentino, el mismo que hasta hoy se pudo quitar de encima el karma que da el pelársela como sólo él se la ha pelado.

Palermo corrió, la pulseó pero estaba claro que meter un gol era misión imposible para él y todos sabíamos que ese sería, posiblemente, el único ratico que lo veríamos en acción en este torneo, dado que los partidos que siguen son como finales y ni alguien tan chiflado como Maradona metería a un delantero de 35 años en un partido de octavos o cuartos de final.Pero Martín ya estaba feliz: para él la noche era completa, pues su equipo ganaba, pasaba de primero de grupo y al fin se le hizo su debut mundialista.

Y llegó Messi. Obsesionado con marcar un gol en este Mundial (paciencia, pequeño saltamontes), Messi tiró por enésima vez en el partido. El portero griego rechazó a como pudo y la bola, la maldita bola, le quedó al roco, al capricho de Diego, a ese, sí, a ese que llaman Martín Palermo.El macho acomodó al otro lado del arquero, con estilo, y aunque sabía que había anotado desde el momento en que el taco y la bola se juntaron, no celebró sino hasta que vio la redonda al fondo, en los mecates, allá donde no pudo colocarla tres veces, hace ya muchos años, por la vía del penal.

Palermo salió corriendo y a mí, sólo frente al tele gigante de la cafetería, se me vinieron las lágrimas. Mierda, primera vez que se me afloja el menudo viendo un partido de una sele que no sea Costa Rica.


Maldito Palermo, me sacaste las lágrimas. En el banco, el enano peludo brinca como endemoniado, besa, abraza y toca nalgas... Maradona se ha salido con la suya y con ese gol de Martín dejó callados, al menos por hoy, a todos los que lo criticaron –con razón– por ser un entrenador a la Charly García: alguien que, a pesar de sus atentados contra sí mismo, siempre se las arregla para sonreír de último.

Antes de que empezara el Mundial africano yo no tenía equipo predilecto. Brasil me cansa con sus payasadas y el único equipo europeo que me llamaba la atención, España, está para tragicomedias. Así que hoy me decidí y voy por Argentina, no por Messi ni por todos los demás magos albicelestes, sino por la Brujita Verón; por el resucitado Palermo y por el corrientazo de Maradona.

Quiero que al final sean esos rocos argentinos los que alcen la Copa, quiero que la Brujita se retire como Campeón del Mundo; quiero que Martín pueda rajar que en su primer Mundial salió por la puerta grande y, por sobre todas las cosas, quiero que el enano peludo tenga más motivos para basurear a Pelé; para inspirar nuevas y disparatadas iglesias en su nombre; quiero una nueva generación de niños llamados Diego Armando... quiero que el entrenador que la Fifa más odia, el que los periodistas detestan por no seguirles el juego, y el que los entendidos aborrecen sea prueba viviente de que el más enano puede tener la leyenda más grande.

El artículo original aquí: http://www.vueltaenu.co.cr/index.php?option=com_content&task=view&id=12366

Riquelme y Palermo en comerciales


Riquelme y Palermo. Dos jugadores de película haciendo lo que mejor saben: jugar al fútbol.

El Sr. Gambeta y el Sr. Gol, juntos, unidos por propagandas sobre fútbol y en la cancha un lujo que solo se pueden dar los hinchas de Boca.

Dos comerciales relajados, dos genialidades.




A Román ni las balas lo paran.
Un monstruo.






En su cuarto intento Palermo acertó el arco a 157 metros de distancia y con fuerte viento.
Un monstruo...



TRISTEZA


No, no es por el clásico perdido. Ese resultado era lo más lógico para el presente de este dubitativo equipo. Aparte un parrtido devaluado, por nada. El anterior que ganamos si valía los 3 puntos en juego.

El tema central es que se fue Cappa. Se fue un
pedazo grande del Globo, el hombre que desde el banco nos devolvió la identidad y la grandeza.

Bolatti, Deferico o Pastore pueden jugar muy bien, pero sin un líder que los guíe no hubiese sido posible esa campaña.


Saludos y un abrazo maestro y esperamos su regreso pronto, cuando usted quiera...


FEDERICO NIETO


Se podía perder con Colón como no. Una institución amiga que desde que la dirige el hermano Mohamed, se convirtió de a poco en algo serio. Lo que no se puede aceptar es que ese muerto de hambre nos haga los goles. Y 3.

Ya sé que la ley del ex les llega a todos (Larrivey te suena?) y a nosotros más que somos abonados a la injusta desgracia eterna con árbitros, dirigentes y algunos jugadores.

Pero hoy es este sorete que gracias a sus no goles, nos hizo perder un campeonato de lujo. Ese que se fue porque quizo y no porque lo echaron. Ese que al principio lo justificaban con "juega solo arriba che/se cabecea todo/recibe siempre de espaldas/pone ganas" pero que no le hacia un gol a nadie.

Ese con cara de boludo (con la boca siempre abierta, simil pescado) que se pierde un gol hecho en la final con Vélez. Este Pinocho, se da el lujo de hacernos 3 goles.

¿Que no los gritó? Por favor, lo único que le hubiera faltado. Que lejos están todos de la demostración total del Turco cuando en cancha de Boca no quiso hacernos un gol y lo echaron a la mierda por lo obvio de la jugada.

Seguramente esto lo vas a leer Federico, porque cuando un día pongas en el google tu nombre va a salir esto. Sabes por qué? porque ¡¡quien mierda te va a dedicar un post a vos, fracasado!!!! No existís, ya la gente de Colón también se va a dar cuenta un día y te va a recontra putear. Tiempo al tiempo...

Un cuervo comentó en este blog después de un clásico, que eras como Palermo pero sin gol. Tenía razón pero se quedó corto. Además de los goles, no tenés de Martín ni el carisma, ni los huevos, ni la fuerza, ni la facha, ni nada. Y ni hablemos de ser de selección.

Gracias por nada Nieto!


PD: Palabras del maestro Cappa en su blog explicando la situación de este idiota:

martes 22 de septiembre de 2009
Me gustaría aclarar el motivo por el cual dejó el club Federico Nieto. Según me dijeron no le gustó que lo sustituyera en el partido final y se ofendió. A tal punto que fue el único que no asistió a la cena que hicimos al día siguiente de ese partido. Además le pidió al representante no jugar más en Huracán. Es decir, se fue porque quiso irse.

Si bien es cierto, como el mismo admitió públicamente muchas veces, que sus características no encajaban con el estilo de juego de Huracán, nadie quiso prescindir de él en el club. Ni el cuerpo técnico ni los dirigentes. A mi sólo me restó desearle mucha suerte, porque es un gran profesional y tuvo un comportamiento ejemplar.

PD2: Yo, el autor del post, no lo critico ahora por despecho. Mis compañeros de tribuna saben que siempre pensé que era un reverendo forro hijo de re mil putas. Y aparte de todo eso, horrible. Ponete ya una verdulería Nieto que un día se van a dar cuenta...


"En este partido metió la misma cantidad de goles que en todo el torneo pasado." Ángel Cappa (genio)

UN CHOTO RIVER - BOCA


Choto decía porque River no lo quiso ganar y Boca directamente no pudo. Hubo emoción en cuenta gotas: un penal pateado horrible por el borracho que fue justicia porque no fue penal (mano del enano imnproductivo ese), y que Abbondancieri casi se le tiró a los pies al ejecutante. Salomónicamente un tiempo para cada uno y listo. No mucho más.


O sí, la noticia de siempre en los clásicos de los últimos años: Gol de Palermo. Es increíble este tipo, jugó un tiempo con careta protectora por su nariz rota y apareció con el olfato intacto en el segundo para seguir teniendo de hijo a las gallinas.

River empezó el partido como un grande y lo terminó como Deportivo
Laferrere, con la gravedad de saber que era el único de los dos que necesitaba el triunfo como droga. Aunque un empate en esta época es grosso no? ¿Y ahora que hacemos hasta fin de año? pensará el jefe Astrada.


Boca mantiene la paternidad (no descontás nunca más esos 6 partidos gayi), está a solo 6 puntos del primero y sigue gozando con la racha del gran Martín con otro muletazo histórico (y el taco de Román claro...mamita!). Poné a Fabbiani la pu.. q te par..!!!
Amén...


CUENTO

Huracán no pudo contra el peor River de la historia, Boca le ganó a un mediocre Tigre, no da para postear mucho en verdad. Les dejo un relato de mi amigo y periodista Hugo Rodríguez, con algo de retraso, sobre el día de la madre y nuestro fútbol.

¡ADVERTENCIA!
Ultra fanáticos, acérrimos defensores de un solo color y/o de un solo futbolista, abstenerse de leer las siguientes líneas. Ya que estas no fueron escritas para desprestigiar o desmerecer a nadie. Es más, esas líneas fueron trazadas para homenajear el sentimiento verdadero del hincha y también para homenajear a ídolos de otros colores.

Pero por sobre todo, fueron escritas para homenajear a las miles de madres que se juegan enserio por sus hijos, hecho que realizan en una Argentina y en una sociedad que no los defiende ni a ellas ni a ellos.

Por eso, repito, si los lectores no son capaces de discernir y separar fobias, rencores y apasionamientos demasiado desmedidos, mejor saltéense este post, porque nada les va a dejar. A los que se animen a seguir con la lectura y lleguen al final, les doy las gracias por tal corajudo acto.

Y también los felicito, por entender que en el fútbol no nos va la vida. Que amar un color de camiseta no nos tiene que impedir pensar, y mucho menos nos habilita a degradar, injuriar y amenazar a un semejante o a un ocasional rival.

Se lo dedico a las mamás de mis amigos y amigas, que en definitiva, fueron la mamá que no tuve.

P.D. o Pequeño chivo: El relato que leerán a continuación, forma parte de mi primer libro titulado “Vamos ganando, Los verdaderos Héroes” editado en el año 2008 para ayudar a una escuela rural de mi ciudad, Tandil.


Este cuento salió publicado el sábado 15 de octubre de 2005, en el diario deportivo Olé con el nombre de “Madre Clásica”, en la antesala de otro Boca –River; fue un honor y también fue el puntapié inicial para que muchos confiaran en este proyecto y me ayudaran a concretarlo. Gracias.

El escenario, la Terminal, es real. Los personajes: el anciano, la joven madre pidiendo monedas, la familia tipo dividida, los pesados de siempre, los cancheros de siempre, los que llegan tarde a todo, son reales.

Situaciones verdaderas del día domingo 15 de octubre (coincidencias exactas del amigo el tiempo…) del 2000, en la antesala de un nuevo super clásico jugado justo un día de la madre, con mucho frío y lluvia.

Lo demás es un poco de invención y de estar atentos a otras cositas que aparecen en la vida. Por si interesa, el partido en el Monumental terminó empatado en un tanto: Palermo para Boca, Saviola para River.


Dedicado:
-A José Luís Otero, un amigo, fue el primero que me pidió permiso para poner el cuento en su pagina Web… y el cuento llego lejos, también a su hija Gricel, obviamente, futura mamá.
-A Diego Maradona y Enzo Francescoli, eternos inspiradores.
-A Clarisa Huber y Evangelina Testa, porque son mujeres y por ende futuras madres y porque son futbolistas de Tandil. La primera juega en Boca, la segunda en River; como no dedicárselos. Además a Evangelina tuve el honor de realizarle su primera entrevista.
-A Lorena Medina, periodista, pero también MAMÁ, así, con mayúsculas.
-A los hinchas del fútbol, aunque quieran diferentes colores.
-A las madres solteras que se juegan en serio por sus hijos.



En el día de la madre, el súper clásico,
la vida y el fútbol


Acá estoy; me encuentro en el café de la Terminal de Ómnibus de Tandil. Una ciudad como todas en un domingo a la tarde. Hace un poco de frío y parece desolada, hoy, que es el Día de la Madre.

Pero como en todas las ciudades del país, Tandil, dos domingos al año empieza desde temprano a ver su tranquilidad resquebrajarse en dos partes.
¡Sí, señores! ¡En dos partes!, la de Boca y la de River.

Como les decía, desde temprano ya se vive un clima distinto; los miedos, las bromas y los insultos empiezan a recorrer las calles, las cábalas mandan y van a terminar cuando en el café , el bar o la confitería, la voz de Araujo por la TV diga....¡“el clásico fue para…”! y los que no lo puedan ver, (porque acá en el interior si no tenés cable o TV satelital no existís, como diría un paraguayo conocido) escucharán la voz de Víctor Hugo mientras se comen los nervios que en ese momento estarán atravesados en el gargüero ¿o no? ¡vamos!, no se hagan los giles, todos estamos igual, bosteros y gallinas, sin diferencias.

Como verán la antesala del clásico se percibe de una manera especial y acá estoy, sentado en el café, esperando que empiece el partido; hace un rato largo que estoy.
Me gusta ver como se va llenando el boliche...Es como estar en la cancha y ver el hormigueo humano cubrir la mole gris del estadio.
Acá sentado, escucho de todo, a los vivos, a los giles que después ves salir con la cabeza entre las patas y no aprenden, ¡eh!, siempre hacen lo mismo, jetonean de entrada y después no pueden decir ni mú.

Ahora, cuando faltan cuarenta minutos para que empiece el clásico, el boliche ya está lleno; les voy a describir lo que veo o mejor dicho lo que cuento: sesenta y dos personas con alguna identificación que tienen los colores azul y amarillo, veinticuatro con colores rojo y blanco.
Si esta escena se repite en cada bolichito de cada rincón del país, indudablemente Boca se queda con la mitad más uno del territorio nacional.

¡Qué bueno esto de poder mirar a mi alrededor y ver a la gente!...observarla, como ese tipo que hace veinte minutos que ya no tiene uñas y yo me pregunto qué se sigue comiendo y ojo que tiene un gorrito de Boca el hombre, y por ende, tendría que estar un poco más tranquilo.
Y éste que tengo delante, también bostero, pero de esos que chamuyan antes del partido, que hablan, hablan y gastan a cuenta; estos tipos son los que no aguanto, porque son los que después no se bancan las réplicas y encima te quieren pelear, estos personajes son los que incitan a la violencia y van más allá del folclore futbolero y con eso no tranzo ni tranzaré jamás.
Les decía, faltan cuarenta minutos; no hay más lugar desde hace un largo rato y empiezan los primeros líos...comienzan a llegar los que siempre llegan tarde a todo y quieren acomodarse en primera fila; se escuchan los primeros:-“salí de acá gordo que está ocupado!” o –“¡che, cabezón, hace una hora que estoy acá, rajá que el pibe no ve!”-.

A todo esto y después de dos o tres vasos rotos aparece el dueño del boliche y elegantemente manda a los colados para atrás, advirtiéndoles de una falsa presencia policial o que en su defecto va a hacer uso de su poder de derecho de admisión.

Acá, detrás mío tengo una familia tipo: papá, mamá y dos nenes de unos ocho años; por lo que escucho hay división, papá de Boca al igual que el niño más alto, mamá y el más pequeño parecen hinchar por la banda roja, pero intuyo que simpatizan por River sólo para molestar al dúo bostero o en su defecto porque mamá está molesta por tener que ver fútbol justo en su día.
Ahora me tocan el hombro, y un anciano muy respetuosamente me pide permiso para sentarse a mi mesa, ya que ve que estoy solo; asiento con la cabeza y el abuelo respeta mi silencio.

Mientras, sigo observando a mi alrededor, más precisamente a una mujer joven, de unos veintidós años pero qué a juzgar por los surcos de su rostro parece de cincuenta; se filtra por los recovecos de las mesas pidiendo monedas y cuando se acerca a la mía, ahora compartida con el octogenario abuelo, puedo ver que en sus espaldas, dentro de una mochila con los colores xeneises, lleva a un bebé con la camiseta de River.

Entonces me asalta una pregunta:-“¿quién dijo que los de River nacen de cuna millonaria?”-y esto lo digo en voz alta- es ahí cuando siento nuevamente la mano del abuelo en mi hombro y éste que me dice:-¡los imbéciles! Pibe, los imbéciles pueden decir semejante cosa...y escúcheme bien, pibe -me dijo- yo no sé qué saben esas personas de la vida, pero de algo estoy seguro, pibe, esas personas no saben nada, pero nada de fútbol”.

Entonces perplejo le pregunto:-¿De qué cuadro es don...? ¿De River? -y el abuelo me responde que no. Yo insisto y le digo entonces si es de Boca, y me contesta nuevamente que no.

Su negativa me deja sin palabras y él me dice:-“¡yo soy hincha del buen fútbol, pibe!, que gane el que mejor juegue el juego”- Se calló y no habló más, extrajo dos monedas de un peso y se las dio a la niña madre.

Yo saqué también dos pesos y se los di; la chica agradeció con una sonrisa sonrojada y cuando nos dio la espalda cargada para irse, yo le pregunté cómo se llamaba y me dijo que no importaba.

Entonces decime como se llama el nene, insistí; ella me miró y me dijo: - el nene se llama DIEGO ENZO. Pegó media vuelta y comenzó a alejarse; yo vuelvo a quedarme perplejo y no atiné a decir nada más que un ¡Feliz Día! a esa joven que se iba; ella de espaldas, levantó el brazo y me dijo: ¡gracias!

La seguí con la mirada y la vi parar en un polirrubro cercano, y luego de pagar, con sus dientes rasgó la punta de un sachet de leche y volcó parte del contenido en la mamadera que DIEGO ENZO bebió con ferocidad...
Yo me largué a llorar.

Entonces volteo la mirada y me encuentro con los ojos del abuelo que rompiendo su silencio en medio de un bullicio tremendo me dijo:-“ahí tiene, pibe...ahí tiene...esa cachorra sabe de las dos cosas...esa piba sabe lo que es la vida...pero por sobre todo ¡pibe!, por sobre todo, sabe de fútbol”-

Hugo Rodríguez
hugorodriguez_prensaferro@yahoo.com.ar

Presentación del libro de Hugo