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Se retira Martín Palermo

Hoy fue el último partido en cancha de Boca de una leyenda, un 9 mitológico y rubio llamado Martín Palermo. O El Titán, o el optimista del gol simplemente. Leyenda en un club donde es muy difícil serlo.
En lo personal, único jugador que me hizo llorar de emoción en un partido. Y ahora también lo logró en su homenaje. Además dicen que es muy buen tipo, casi que sería una exageración...
Poco queda decir de todo lo que brindó como futbolista con la camiseta de Boca en muchos años, y con la de la selección en pocos y emocionantes partidos (gracias ello solo a él). Un jugador en verdad inolvidable. Gracias por todo...

Solo queda decirte
salud
Martín!

y muy buena vida!


BOCA 2 RIVER 0 en Mar del Plata 2011

Volviendo a la vieja costumbre de siempre, Boca le ganó tranquilo a River con los debuts de Rivero y Somoza. El titán le hizo el 8vo gol a su clásico rival, pero solo contando los hechos en los veranos. Mamita...


La potencia y lucidez del enorme Palermo esta vez fue demasiado para un tímido River (no pongo "gallina" porque el reestreno de Volver al Futuro y el enojo de Marty McFly me hizo recordar que eso es un insulto je).


Lo otro destacable fue la movilidad del recuperado Mouche y las atajadas importantes de Javier García, peleando "mano a mano" con Luchetti por el arco mas importante del país.


La gallinada viene de herencia gente!!!




PALERMO X 3




Siempre que necesitamos a nuestro superhéroe... él aparece. Y como.

Y esta vez con lujos porque los 3 fueron golazos, sin dejar tampoco de ser Palermo al 100% con el penal errado a la tribuna.

Bestia del área, no extrañó tanto esta vez a Riquelme porque todo Boca fue generoso no con él, sino entre sí.

Aunque el 3ro fue colectivo y definió de media vuelta a un palo, el 1ro la picó (barrilete cósmico!) y el 2do pecho y a un palo de nuevo con la de palo (no es de madera je).


Goleador del campeonato otra vez, Palermo es el emblema de un Boca errático que ahora está a solo 5 puntos de la cima.

Errático no califica nunca para Martín, un hombre con casi tanta grandeza como la camiseta que viste...








PD: A Huracán lo siguen cagando parejo con los arbitrajes, pero no hay que quejarse... ya va a pasar....

PALERMO EN EL GRAN DT



Otra genialidad creativa de la televisión argentina.

Propaganda del juego Gran D.T. con el titán
Martín Palermo de protagonista, simulando la escena cumbre de la romántica Titanic junto a un hincha de ... River
.



LO QUE GENERAN MARADONA Y PALERMO EN AMERICA

Malditos argentinos: me sacaron las lágrimas

Por Víctor Fernández G.
vfernandez@vueltaenu.co.cr

No importa que sea el goleador histórico de Boca, el ídolo, el referente. Cuando de jugar con la sele se trata, Martín Palermo se la pela.La anterior es una idea tan compartida como injusta, dado que el rubio veterano hacía rato que había desaparecido de la albiceleste, castigado tras protagonizar la pelada más grande de todos los tiempos para un delantero: botar tres penales en un mismo partido.

Aquel episodio fatídico desterró a Palermo de la selección argentina, por lo que debió conformarse con sumar goles por docenas con Boca. Ídolo local, sin salir de la Bombonera.Luego llegó Maradona al frente del equipo nacional y, como es su costumbre, hizo lo inaudito, lo insospechado, lo risible: resucitar a Palermo.

En un equipo encabezado por dios en la tierra –Lionel Messi– y con depredadores de porteros como Milito, Tevez, Higuaín y Agüero, Palermo es una anomalía, un bicho raro, un antojo, un chiste, un capricho del caprichoso Diego Armando... y en buena hora que Maradona hace lo que le da la gana.

Mientras que la mayoría de los técnicos en el Mundial africano destellan elegancia, clase, buen vestir, gusto y decencia, Maradona es un corrientazo, un hincha metido en un traje entero que se quiere reventar. Con aretes y pelo a la taxista, el Diego es el entrenador más divertido de la cita, ese al que los aficionados pagan por ver tanto, o incluso más, que a su equipo.

Maradona llegó a Sudáfrica y disparó tieso y parejo: se cagó en Platini y Pelé; endiosó más a Messi; humilló a los coreanos con un inesperado taquito; besó y nalgeó a todos sus pupilos para decir más tarde que a él lo que le gustan son las mujeres, brincó como un enano... pues es un enano.Y hoy, con su equipo más que clasificado y sin nada que perder, Diego se salió con la suya: mandó a llamar a Milito y en su lugar metió a Palermo, sí, al roco de Palermo.

Cuando lo vi entrar a la cancha no pude evitar una risa de satisfacción, involuntaria pero sincera: ahí estaba jugando, por primera vez en un Mundial, el artillero insigne del fútbol argentino, el mismo que hasta hoy se pudo quitar de encima el karma que da el pelársela como sólo él se la ha pelado.

Palermo corrió, la pulseó pero estaba claro que meter un gol era misión imposible para él y todos sabíamos que ese sería, posiblemente, el único ratico que lo veríamos en acción en este torneo, dado que los partidos que siguen son como finales y ni alguien tan chiflado como Maradona metería a un delantero de 35 años en un partido de octavos o cuartos de final.Pero Martín ya estaba feliz: para él la noche era completa, pues su equipo ganaba, pasaba de primero de grupo y al fin se le hizo su debut mundialista.

Y llegó Messi. Obsesionado con marcar un gol en este Mundial (paciencia, pequeño saltamontes), Messi tiró por enésima vez en el partido. El portero griego rechazó a como pudo y la bola, la maldita bola, le quedó al roco, al capricho de Diego, a ese, sí, a ese que llaman Martín Palermo.El macho acomodó al otro lado del arquero, con estilo, y aunque sabía que había anotado desde el momento en que el taco y la bola se juntaron, no celebró sino hasta que vio la redonda al fondo, en los mecates, allá donde no pudo colocarla tres veces, hace ya muchos años, por la vía del penal.

Palermo salió corriendo y a mí, sólo frente al tele gigante de la cafetería, se me vinieron las lágrimas. Mierda, primera vez que se me afloja el menudo viendo un partido de una sele que no sea Costa Rica.


Maldito Palermo, me sacaste las lágrimas. En el banco, el enano peludo brinca como endemoniado, besa, abraza y toca nalgas... Maradona se ha salido con la suya y con ese gol de Martín dejó callados, al menos por hoy, a todos los que lo criticaron –con razón– por ser un entrenador a la Charly García: alguien que, a pesar de sus atentados contra sí mismo, siempre se las arregla para sonreír de último.

Antes de que empezara el Mundial africano yo no tenía equipo predilecto. Brasil me cansa con sus payasadas y el único equipo europeo que me llamaba la atención, España, está para tragicomedias. Así que hoy me decidí y voy por Argentina, no por Messi ni por todos los demás magos albicelestes, sino por la Brujita Verón; por el resucitado Palermo y por el corrientazo de Maradona.

Quiero que al final sean esos rocos argentinos los que alcen la Copa, quiero que la Brujita se retire como Campeón del Mundo; quiero que Martín pueda rajar que en su primer Mundial salió por la puerta grande y, por sobre todas las cosas, quiero que el enano peludo tenga más motivos para basurear a Pelé; para inspirar nuevas y disparatadas iglesias en su nombre; quiero una nueva generación de niños llamados Diego Armando... quiero que el entrenador que la Fifa más odia, el que los periodistas detestan por no seguirles el juego, y el que los entendidos aborrecen sea prueba viviente de que el más enano puede tener la leyenda más grande.

El artículo original aquí: http://www.vueltaenu.co.cr/index.php?option=com_content&task=view&id=12366

SIGAMOS DISFRUTANDO DE PALERMO












Martín Palermo,
delantero debutante en un mundial
de más edad en convertir un gol.

Sos siempre Guiness Titán!




BOLATTI, PASTORE... PALERMO!!!


Un sueño hecho realidad. Los maestros del tiki tiki y el Titán juntos en una misma cancha.

Bolatti manejó el medio de la cancha con presencia y a la pelota como siempre, con criterio y responsabilidad.

Pastore
entró e hizo jugar a un toque a todo el equipo. Crack.

Y Martín, que podemos decir ya de él, entró con las ganas de un chico de 18 años y en la única clara que tuvo (jugó 10 minutos!) metió el mulettazo (la pierna derecha, sin flexionar) de derecha! y la clavó a un palo.

Lo que Messi o Milito no pudieron en todo el partido, el gran Titán te lo soluciona al toque en segundos. 36 años y debut mundial... con gol. Barrilete cósmico... Perdón Tévez pero el jugador del pueblo no sos vos querido bostero, sino que es Martín.

Toque decía antes?
Huracán y Boca en la selección Argentina señores!!!

PD: Maradona, genio, acertás en todos los cambios... de que planeta viniste?

EL 9 DE LA GENTE



Que grande que es Martín por favor.

Se hicieron estampillas conmemorativas del mundial próximo y a que no saben a quienes eligieron como representativos de la selección Argentina?


A
Messi y a un tal Martín Palermo. Según muchos recién el tercer 9 del equipo. Para la gente no parece así (la de marketing tampoco Je).


Vos te la perdiste
Román!

IRON MAN JUEGA DE 9


Ni las balas lo paran...





Palermo, el titán del gol...





Ojo Diego, no lo dejes afuera
del mundial porque se arma eh!...

Riquelme y Palermo en comerciales


Riquelme y Palermo. Dos jugadores de película haciendo lo que mejor saben: jugar al fútbol.

El Sr. Gambeta y el Sr. Gol, juntos, unidos por propagandas sobre fútbol y en la cancha un lujo que solo se pueden dar los hinchas de Boca.

Dos comerciales relajados, dos genialidades.




A Román ni las balas lo paran.
Un monstruo.






En su cuarto intento Palermo acertó el arco a 157 metros de distancia y con fuerte viento.
Un monstruo...



MARTIN PALERMO Y SU RECORD


San Martín… Santo varón del gol
por Hugo Alberto Rodríguez



Es, en estos momentos de felicidad extrema cuando uno tendría que escribir con más facilidad, es cuando las palabras tendrían que fluir cuan cataratas, pero no, la emoción a veces te juega en contra y la guacha lo único que hace es anudarme los dedos y hacerme tropezar con las teclas, y en fin, acá estoy yo, el escritor, empantanado en el intento.

Busco pues refugio en el periodista, para que me saque las papas del fuego tal cual lo hace el propio Palermo cada vez que Boca lo necesita, pero ahí también me paralizo en el arranque. Será en mi carácter de hincha donde intentaré no quedarme sin metáforas, para evocar este hecho histórico, del cual, menos mal, soy contemporáneo.

Y el “fana” que hay en mi está tratando de expresar en pocas palabras las muchas emociones que este futbolista me transmite y genera. Pero no creo que pueda en pocas, no, no lo creo.

Otra vez San Palermo, si, otra vez este tipo al que en el año 1997 no podía ni ver me hace llorar y lloro porque él está de nuevo con la boca llena de gol, y si, cuando no, ahí esta él gritando otro más, vociferando otro tanto y es él, justamente él, quién me hace creer en los milagros, si, en los milagros, así como le digo, porque...

¿Cómo se explica entonces que este rubio delantero haya roto un record que estaba vigente desde la década del 30 del siglo pasado? ¿Cómo explicar la lluvia de goles de un delantero en épocas en que los goleadores lo son con solo diez tantos y luego son vendidos en millones? ¿Cómo se explica entonces que en épocas en que “la plata” lo es todo, este tipo que nació en La Plata elija la GLORIA deportiva? …

Entonces amigos lectores y amigos hinchas de tantas tardes y de tantos domingos y de tantos llantos y gritos ¿Es un milagro o no?

¿Vos sabes todo lo que te debo Loco? Más bien no, sé que no lo sabes, ni siquiera lo intuís, anotíciese pues “Gran Titán”, mi deuda de gratitud para con usted es eterna, es ETERNA.


Y de nuevo digo ¡gracias Martín, gracias Loco! Gracias por las lágrimas, y gracias por tantas afonías, que dejarme decirte ya son 220, si, ni una más ni una menos, bah, no, son algunas más, si, son más, porque los goles que metiste con la selección también los grité, más bien, los vociferé a jeta llena, más bien dicho, a BOCA llena los aullé che Loco ¡Qué lo parió!, este que digo, ¡Bendito el vientre que te parió Loco, bendito!

¿Qué te falta Martín? ¿Qué gol te falta Loco? ¿Será el del “loco” festejo en la final del Mundial de Sudáfrica? Créeme que lo deseo igual que vos y créeme también que no soy el único que lo desea. Pero ya lo dije en otra oportunidad, no sé contestarme, hace rato que me dejaste sin alegorías y hasta casi diría sin ideas.

No sé que te traes bajo el poncho estimado loco, pero ojo al piojo, yo lo conozco, oh loco groso solo otro gol ¿O no?, y acá paro con las “O”, ya ves, mi imaginación se agotó, y bue, León Gieco hay uno solo…y vos Loco también.

Y ahora el periodista que soy va a tomar la posta para terminar estas líneas y dice y se pregunta:

¿Y con todo esto todavía se lo critica a este goleador? ¿Con todo esto todavía se lo defenestra al que destronó a Roberto “Cabecita de oro” Cherro? ¿Con tantas tardes a boca llena de gol, todavía hay algunos que abren la boca para intentar ridiculizarte Martín?

Pero todo esto ya no importa, todo esto ya no me importa a mi, todo esto no le importa a él, porque de esos mediocres que lo cuestionan nadie se va a acordar, él en cambio será eterno y perpetuo por los siglos de los siglos. Y yo, el escritor que a veces me considero ser, encuentro en el final algo para agregar, nada original es cierto, pero vale igual cómo deseo, como sentimiento y como expresión escrita de la “memoria” que tengo, es una especie de oración al “Ángel del gol” o a “San Palermo”:

“Loco nuestro de cada domingo, santificado sea tu nombre, hágase tu voluntad de retirarte con estos colores, el gol de cada fecha ya nos los distes hasta hoy, reitero, ojala se haga tu voluntad”. Boca se merece, y se debe, regalarte ese gesto de GRANDEZA que no ha tenido con otros ídolos, pero eso no es gratis Loco, vos te lo ganaste y yo, por lo menos yo, como diría mi amigo Eduardo Sacheri, tengo la obligación de recordarlo para siempre. Amén, santo varón del gol, Amén.



PD: Menos mal que existe esto de escribir en una computadora, porque si no las lágrimas que este tipo me provocó habrían fusionado en una gran mancha azul todas estas letras y todos estos sentimientos que hubiese tenido que volcar en un pedazo de papel, y ustedes amigos lectores no las hubiesen podido leer.

SI... MARTIN PALERMO OTRA VEZ


Conozco un muy buen periodista de Tandil, Hugo Rodríguez, que es bostero (algo quemero también), palermiano como yo, que tuvo la delicadeza con este blog de mandar unas líneas emotivas sobre San Martín y su gol salvador para Argentina.

Lo mejor de todo esto -aparte del 2 a 1- es que Hugo es mi amigo. Y además escribe bien...

Lean lo que el gran Martín Palermo nos "obliga" a sentir a los que amamos el fútbol y las gestas heróicas, en el mejor deporte del mundo.


¿Qué decir y cómo hacerlo? Son las preguntas que se me pasan por la cabeza en estos minutos cuando todavía Palermo está besándose su brazo izquierdo y mirando el cielo dice: ¡Gracias, gracias!

Es más, todavía no se si voy a poder escribir algo, porque la luz se ha vuelto a cortar aquí en Mar del Plata como lo hizo a las cinco de la tarde, hecho que hizo desempolvar la vieja portátil a pilas que me regalo mi amigo José Luis y que es cábala desde el minuto cero, pero que solo uso en los clásicos y decisivos partidos.

Llueve desde temprano en gran parte del país, y desde hace unos segundos llueven mis ojos, y no quiero disimularlo. Es más, me confieso con ustedes amigos lectores, este tipo me hace lloriquear más que mis hijas. Y
en estas lágrimas me alegro por él; por ese hombre rubio y alto, que me sigue haciendo derramar agua por los ojos con el solo hecho de meter una pelotita de fútbol en el arco rival.

Es increíble, hace más de diez años que este futbolista hace lo mismo y no me acostumbro, sigue consiguiendo el mismo efecto, me deja boquiabierto, sin reacción y sin palabras, y eso, para mi que tengo que escribir, es ingrato.

Pero así es Palermo, el héroe de la película tan mentada, el que resucita siempre, el que me deja sin metáforas para poner en estas y en otras futuras líneas. Y como las musas de la inspiración también andan moqueando y aplaudiendo por el Liberti e indefectiblemente no vendrán a auxiliarme, es que terminaré esta carta sin poder reponerme a la emoción y a la falta de ideas.

Martín Palermo tiene un don, un regalo de Dios, y él lo utiliza, a Dios gracias.

Y como Dios, según dicen, todo lo sabe, fue que ordeno llorar toda la tarde a sus ángeles, para que el final fuese más epopéyico en este film protagonizado por el goleador; que siempre, pero siempre, tiene un as guardado bajo su manga. La historia pues, no termina acá, seguro que no.
Solo me queda decir, copiando al gran Víctor Hugo Morales: "¡Gracias Dios por estas lágrimas y por Martín Palermo!... y yo agrego, la patria futbolera se los agradece a los dos y dice ¡Amén!

Hugo Rodríguez
hugorodriguez_prensaferro@yahoo.com.ar




Para volver a ver el gol y emocionarse, escuchar a Martin, la palomita de Diego y música de Fito Páez...




“Los goles que yo marqué fueron normales,
los milagros los hace San Palermo”
Diego Maradona en la conferencia de prensa.